Un divorcio tiene dos caras: la emocional y la económica. En la parte económica, las dos preguntas que más se repiten son cuánto va a costar el proceso en sí, y cuánto va a suponer la pensión de alimentos si hay hijos en común.
Mutuo acuerdo frente a divorcio contencioso
Desde 2015 las tasas judiciales para personas físicas están suprimidas (Real Decreto-ley 1/2015), así que el coste principal de un divorcio son los honorarios de abogado y, si el juzgado lo exige, procurador. Un divorcio de mutuo acuerdo, sin oposición entre las partes, suele resolverse con un único convenio regulador y honorarios notablemente más bajos que uno contencioso, donde cada parte tiene su propio abogado, puede haber peritos (por ejemplo, para valorar bienes o evaluar la situación de los menores) y el proceso se alarga meses o incluso años si hay recursos. La calculadora de coste de un divorcio da un rango orientativo para ambos escenarios.
Cómo se calcula la pensión de alimentos
A diferencia de otros cálculos legales, no existe una fórmula única fijada por ley para la pensión de alimentos: el artículo 146 del Código Civil establece que debe ser proporcional a los ingresos de quien la paga y a las necesidades de quien la recibe, y son los juzgados quienes fijan la cuantía caso por caso. Para dar previsibilidad, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) publica unas Tablas Orientadoras que relacionan los ingresos del progenitor no custodio y el número de hijos con un rango de pensión mensual, y son la referencia que usan muchos juzgados y abogados como punto de partida. Puedes estimar tu rango orientativo en la calculadora de pensión de alimentos.
Custodia exclusiva y custodia compartida
El tipo de custodia influye directamente en la pensión. Con custodia exclusiva, el progenitor no custodio suele pagar una pensión mensual que cubre gastos ordinarios (alimentación, vivienda, educación, sanidad) del hijo. Con custodia compartida, ambos progenitores conviven con los hijos durante periodos similares y asumen los gastos ordinarios directamente en su tiempo de convivencia, por lo que la pensión suele ser menor, o incluso no fijarse si los ingresos de ambos progenitores son similares; si hay una diferencia notable de ingresos, es habitual que se establezca una pensión más reducida para compensar esa diferencia.
Hasta cuándo se paga la pensión de alimentos
Un error habitual es pensar que la obligación termina a los 18 años. En realidad, se mantiene mientras el hijo no alcance independencia económica: si continúa estudiando de forma razonable o busca empleo activamente sin encontrarlo y carece de recursos propios, la pensión puede seguir vigente más allá de la mayoría de edad, salvo que un juzgado la extinga expresamente.
Tanto el coste del proceso como la pensión final dependen de las circunstancias concretas de cada familia: usa estas calculadoras para plantear el escenario con datos, y lleva esa estimación como punto de partida a la primera consulta con un abogado de familia.